Explosión de color y aroma primaveral malagueño

La entrada de la Primavera es una de las épocas más esperadas por los malagueños, por fin se nos despide el “frío”, y vuelven los rayos de sol, empezamos a visitar la playa y disfrutar del campo en su máximo esplendor, comenzamos a sacar de los armarios las mangas cortas y disfrutamos de nuestras primeras cálidas temperaturas. Además por estas fechas, celebramos el cada vez más importante Festival de Cine de Málaga, donde por unos días se llenan las calles de caras muy conocidas  del cine y la televisión; el centro se envuelve por una alfombra roja que la llena de glamour, pisada tanto por actores como por curiosos malagueños que no quieren perderse detalle de esta gran fiesta del cine.
Y, esperando la primera luna llena primaveral, Málaga se prepara con devoción para la semana grande, la semana de pasión, la Semana Santa, para disfrutar desde el Domingo de Ramos hasta el de Resurrección de todos los tronos, las imágenes que son mecidas por sus hombres de trono, sus mantillas, sus nazarenos, el aroma a incienso y bandas o desfiles militares que tocan marchas procesionales poniendo la música que acompaña a cada imagen, suenan saetas espontáneas y aplausos con el paso de los tronos, todo con el máximo respeto y religiosidad que los malagueños le brindan a su semana santa.

primavera

Aún con las fiestas, las primeras visitas a la playa y las subidas de temperatura, nuestra tierra por estos días se ve mucho más hermosa. Los jardines, las calles y los lugares más emblemáticos empiezan a llenarse de colores y brotan flores de diversas especies. Los simples paseos por las calles, se convierten en delicias disfrutando de la flora y de los aromas como el azahar, el romero y el jazmín.

En Primavera podemos pasear por el Parque de la Alameda, para disfrutarlo con todos nuestros sentidos. El Parque de Málaga es uno de los parques públicos más importantes de Europa, de carácter renacentista y barroco, se trata de un jardín mediterráneo que consta con una gran diversidad de especies tropicales y subtropicales, además de dragos, plátanos, palmeras y ficus. En este parque de casi un kilómetro de recorrido y zonas verdes en ambos lados, encontramos rincones con mucho encanto y numerosas fuentes y monumentos muy malagueños como el burrito Platero, el monumento al Fiestero, la Ninfa del Cántaro o el monumento a Salvador Rueda.

parque malaga

Paseo del Parque de Málaga

Justo en la avenida del Parque, al lado del Ayuntamiento, encontramos los Jardines de Pedro Luis Alonso, llamado así en honor al primer alcalde de la postguerra. Con el Biznaguero presidiéndolo, se encuentra rodeado de naranjos, mandarinos, rosales y cipreses; es un jardín latino con infuencias hispanoárabes y francesas.

El Biznaguero, con vistas a Puerta Oscura y la Alcazaba

El Biznaguero, con vistas a Puerta Oscura y la Alcazaba

Desde este precioso lugar podemos apreciar también los Jardines de Puerta Oscura, que debe su nombre al lugar donde está situado porque antiguamente es donde se encontraba una de las puertas principales que llegaban a la Alcazaba. En este parque predomina el ciprés, el pino carrasco, la jacaranda, y la palmera canaria entre otras especies. El arquitecto del proyecto fue Guerrero-Strachan, y tuvo la idea de atraer a los malagueños un poco de la vegetación que se encontraba en la Alcazaba, pero a los pies del monte.

Jardines de Puerta Oscura, visto desde arriba

Jardines de Puerta Oscura, visto desde arriba

La Alcazaba unido al Castillo de Gibralfaro, presenta en primavera una de las estampas más simbólicas de la ciudad. La Málaga musulmana, y la Málaga cristiana unida por un camino casi toda enterrado por un espeso bosque donde predominan los pinos, los eucaliptos y los cipreses. Una bella e histórica imagen, que es representada en el escudo de la ciudad.

gibralfaro

Sin duda, es una de las mejores épocas para no dejar de visitar y conocer más la ciudad. Pues no sólo monumentos y parques públicos se idealizan, también los vecinos cuidan sus patios, sus terrazas y sus ventanas, y los bares colaboran llenando de colores sus propiedades para recibir el cambio de temperatura lleno de colores. Los geranios, las gitanillas, los claveles, las margaritas y las rosas, entre otras son protagonistas de estos días.

Terraza de vecinos con gitanillas

Terraza de vecinos con gitanillas

Bodegas El Pimpi, adorna su terrazas con macetas

Bodegas El Pimpi, adorna su terrazas con macetas

Para ayudarnos a los malagueños a acondicionar nuestras propiedades y negocios para el comienzo de la primavera y verano, existe una compañía malagueña que nos aconseja y colabora para trabajar y sacarle partido a nuestros exteriores. Lagar, una empresa comprometida con el medio ambiente, nos ofrece sus servicios con profesionales del sector y más de 7 años de experiencia para equipararse a las necesidades de cualquier cliente. Es un momento ideal para dejar preparados nuestros jardines y disfrutarlos con la entrada de las cálidas temperaturas. Paisajismo, medio ambiente, mantenimiento, obra civil e innovación reunidos en una sola compañía a nuestra disposición.
Lagar, en calle Almería nº 159, Málaga (frente al puerto deportivo El Candado).
http://www.grupolagar.es
info@grupolagar.es
951 38 15 71

lagar

lagar2

La Coracha: el barrio de la Alcazaba

Si hay algo de lo que la mayoría de los malagueños no nos podemos enorgullecer es de la destrucción total  en la década de 1990 de La Coracha, dejando en su lugar un conjunto de escalinatas y senderos ajardinados; y sólo dejando en pie un edificio como ejemplo de este barrio. La demolición de La Coracha ha sido uno de los crímenes urbanísticos mayores realizados en Málaga, suponiendo la pérdida de un patrimonio cultural y arquitéctonico singular, único y propio del mediterráneo.

coracha antes

La coracha, hace 30 años

coracha actual

La vista actual del mismo sitio

La Coracha, uno de los barrios más característicos y antiguos de toda la ciudad, se situaba entre el lado sur de la vieja alcazaba y la orilla del mar, donde se encontraba el antiguo puerto en la época árabe, formando como un bastión frente al mar. Debe su nombre a eso mismo, un barrio que hacía como muralla a la fortaleza uniendo de este modo, el Castillo de Gibralfaro con la Alcazaba. Obras posteriores para la construcción del puerto, convirtieron la antigua playa en la gran explanada donde hoy se asienta el parque, alejando definitivamente del mar a esta antigua coracha.

Fue a partir de 1786 cuando la Alcazaba comenzó a perder su función militar y a caer en el abandono, cuando los cimientos de sus murallas empezaron a demolerse y a atraer a personas de baja condición social. Aprovechando las propias piedras de la fortaleza y adosandose a las propias murallas del bastión militar, se hacinaron en condiciones insalubres decenas de familias malagueñas. Se formó un barrio de arquitectura propia andaluza, con casas blancas encaramadas al monte de Gibralfaro. Los periódicos de la época y la propia unión mercantil lamentaban el estado del barrio con alumbrado nulo, sin higiene, ni siquiera vigilancia porque el Ayuntamiento no se atrevía a imponer su ley.

lacoracha

Aunque inicialmente se trataba de unas modestas viviendas, con el tiempo alcazaron un cierto nivel, pese a la falta de agua y de alcantarillado, dada a su proximidad al centro. Por esta misma razón, en diferentes épocas de su historia, el planteamiento de su demolición ha estado muy presente: en 1821 el municipio planteó el derribo de todas sus edificaciones, que entonces lo albergaban 431 vecinos; y en la gran explanada resultante construir nuevas viviendas con lo que se paliaría el gran déficit que entonces existía en la ciudad.

  Pero apareció Ricardo de Orueta, con el pensamiento de no demoler el barrio, todo lo contrario. A partir de 1931, Ricardo consiguió que Bellas Artes adquiriera las viviendas y los solares para posteriormente restaurar y limpiar los muros de la Alcazaba y sus “casas trepadoras” que nacieron de sus ruinas, proyecto que duró bastantes años. Con esta limpieza y restauración, pasó a ser un barrio muy típico de málaga, donde vivían familias de clase obrera.

coracha

La apertura del túnel de la Alcazaba en 1998, puso fin a un proceso de destierro de los habitantes de la Coracha por el cual se demolieron sus casas y se borró todo rastro de lo que un día fue un barrio.

Hoy, sólo nos queda viejas fotografías, un único edificio en pie restaurado convertido en museo, y su nombre. Muchos tenemos familiares y conocidos que nacieron, se criaron o simplemente pasearon por estas calles, personalmente, tengo fotografías e historias que me cuentan de lo que un día fue el barrio de mis abuelos.

lacoracha

Fuente de las Tres Gracias y de fondo el barrio de La Coracha