Siente la Pasión de Málaga II. Leyendas.

Con estas fechas y continuando el anterior post, vamos a seguir conociendo nuestra Semana Santa. Cambiando un poco el orden anterior con las historias que ocurrieron a partir de los trágicos sucesos en 1931, podemos mencionar otras leyendas ocurridas algunas en épocas anteriores. Historias llenas de encanto y magia, que nos hacen ver que las imagenes que recorren las calles malagueñas son especiales y únicas.

Pollinica pasando por la Alameda

Pollinica pasando por el Alameda

Legionarios portando al Cristo de la Buena Muerte

Legionarios portando al Cristo de la Buena Muerte

Podríamos empezar con una leyenda que dicen que sucedió durante el reinado de Carlos III en nuestro país. Una epidemia azotó Málaga, el pánico estaba extendido y las autoridades prohibieron que los malagueños se reuniesen en lugares públicos por miedo a que se extendiese más aún. Esta prohibición también afectaba a las iglesias que echaron cerrojo durante un tiempo, coincidiendo con Semana Santa, aquel año no pudieron procesionar.

En aquellos tiempos la cárcel se encontraba en la Plaza de la Constitución (antigua Plaza de las Cuatro Calles). Al llegar la noticia a los oídos de los presos, y viendo que ese año Nuestro Padre Jesús “El Rico” no desfilaría por las calles de Málaga, solicitaron permiso al corregidor para sacar el trono, comprometiendo sus vueltas a la cárcel en cuando acabase. Obviamente la respuesta fue negativa, lo que enfurecieron a los presos. El día en que la imagen debía encontrarse con el pueblo de Málaga, los presos consiguieron burlar la seguridad, se dirigieron al Convento de San Francisco donde se veneraba la imagen y lo llevaron a hacer el recorrido procesional en el más estricto silencio. Todos, sorprendidos con el acto y la actitud de los hombres, éstos volvieron a la cárcel sin faltar uno sólo, como prometieron en un principio. El rey, informado del acontecimiento, le dio a la Cofradía “El Rico” el privilegio de que cada Semana Santa librase un penado durante su estación penitencial.

En 1976, el Rey Don Juan Carlos I, renovó el privilegio de Liberación de un preso cada Miércoles Santo, y aún hoy éste hecho es uno de los que más conmueve en nuestra Semana Santa.

Preso liberado y  El Rico en plena procesión

Preso liberado y El Rico en plena procesión

 

Tras ésta conocida leyenda, nos vamos a otra con mucho encanto que nos llega a nuestros tiempos gracias al escritor malagueño Diego Vázquez Otero. Nos cuenta que hubo un  día que saltó una borrasca estando unos pescadores en el mar, y empujó la jábega mar adentro. Los pescadores con tan tremenda tormenta perdieron la vista de la playa y el monte. El patrón, aún siendo un gran profesional en estos trabajos no podía controlar la embarcación, a la cual cubrían las olas de forma tenebrosa, con un cielo lleno de nubarrones que hacían temblar de miedo a los marineros. Pasando por momentos dramáticos, los hombres imploraron la misericordia de Dios y el perdón divino, negándose a morir como buenos cristianos. Tras horas de pánico, entre las nubes se abrió un rayo de sol enfocando un punto de las aguas revueltas, donde flotaba la talla de un Cristo Crucificado. El patrón, con gran esfuerzo, se dirigía hacia la imagen, y mientras la jábega se acercaba poco a poco la tormenta disminuía hasta quedar el mar totalmente sereno. Los marineros, dando gracias al cielo por el favor, recogieron la imagen contemplando cómo la herida del costado de Jesús brotaba la sangre lentamente.

Al llegar a tierra firme, y reencontrarse los marineros con sus familiares, al principio no comprendían qué les ocurrió a los marineros, y pensaron que traían a un hombre herido hacia ellos, pero al comprobar que se trataba de una escultura de Jesús crucificado brotando sangre del divino costado, todos cayeron de rodillas ante el milagro.

El escritor nos cuenta que los hombres trasladaron al Santísimo Cristo de la Sangre a una ermita cercana existente entre el Cerro de San Cristóbal y del monte Gibralfaro en donde se establecía por aquel entonces la Orden de la Merced.

Preciosa imagen de nuestro Santísimo Cristo de la Sangre

Preciosa imagen de nuestro Santísimo Cristo de la Sangre

 

Con el olor a mar que nos deja esta historia, nos dirigimos al barrio de la Trinidad, a una encantadora historia de amor sucedida a mediados del siglo XIX. Cristóbal Ruiz, era un bandolero nacido en Igualeja más conocido como Zamarrilla. El bandolero dirigía una cuadrilla de ladrones con delitos en la Serranía de Ronda, la Costa malagueña y la propia capital.

Fugándose de la justicia en Málaga, Zamarrilla encontró una capilla presidida por una Dolorosa trinitaria. En plena persecución el bandolero se refugió bajó su manto, los guardias entraron y buscaron por todos los rincones saliendo decepcionados sin haber encontrado ni rastro del bandolero. Tras un largo tiempo escondido, salió asegurándose que ya no corría peligro, quiso agradecer a la Virgen su ayuda pero como no llevaba nada de valor, cortó una rosa blanca y se la clavó con su puñal en el pecho. La flor quedó prendida en la imagen, pero es entonces cuando Zamarrilla con miedo contempló cómo la rosa iba tiñendo lentamente de sangre.

ermita

Sorprendido el bandolero, pensó que la Virgen se había convertido en humana, viendo que no era así, pero que la flor instantes antes era blanca y se había cubierto de sangre hasta convertirse en una rosa roja, Zamarrilla cayó arrepentido con el milagro. Sintiendo un amor grandísimo por aquella virgen, ingresó el resto de sus días en un convento cercano de la ermita de María Santísima de la Amargura, y todos los años en el aniversario del milagro, el bandolero bajaba por el antiguo camino de Antequera hasta el oratorio de la Señora para regalarle una rosa roja que depositaba en sus pies de las que él mismo cultivaba en su pequeño huerto.

Una tarde, Zamarrilla cumpliendo su promesa anual fue atacado por unos salteadores que al no encontrar ningún objeto de valor en el fraile, lo apuñalaron hasta darle muerte. Extrañados al día siguiente en su comunidad por la tardanza del fraile salieron en su busca. Hallaron el cuerpo de Zamarrilla, todo ensangrentado en medio del camino con una rosa entre sus manos, que había cambiado de color rojo por un color blanco resplandeciente.

María Santísima de la Amargura

María Santísima de la Amargura

 

Sabiendo leyendas de justicia, marineros y amor, en nuestra Semana Santa también encontramos una historia de perdón a un soldado que ocurre en el siglo XVII. Un arcabucero (soldado en los ejércitos de Flandes) con miedo de morir en los combates fue a confesar sus pecados a un fraile Mercedario. Entre todos sus pecados había uno de tal gravedad que no pudo obtener la absolución, mandándole el fraile a acudir a Roma para que el papa lo absolviera.

El soldado español, ante la imposibilidad de viajar hasta Roma a ver al papa, se postró ante los pies de la imagen de Jesús Nazareno de Viñeros y llorando arrepentido, pidió perdón por aquel pecado que le perseguía en el alma. Al mirar hacia el rostro de la imagen, pudo ver cómo el Cristo separando el brazo derecho de la Cruz, le daba la bendición absolutoria. Los sollozos atrajeron a los Padres Mercedarios que admiraron aquel prodigio. Desde aquel entonces, el brazo nunca volvió a su posición original, y corriendo la noticia por la ciudad, los feligreses acudieron a ver el acontecimiento.

Arcabucero acompañando al Cristo en procesión

Arcabucero acompañando al Cristo en procesión

A raíz de que sucediese el milagro los Tercios que habitualmente estaban en Málaga comenzaron a acompañar a la hermandad de Viñeros.

viñeros

 

Son muchas las historias que esconden las cofradías entre tantas imágenes, como la historia de nuestra Virgen de ojos verdes. Cuenta la gente que allá en la Semana Santa de 1926, la Cofradía del puente del Cedrón procesionaba por primera vez con la nueva Virgen donada por Antonio Domínguez Silva. Cuando Nuestra Señora de los Dolores (llamada así por aquel entonces) recorría por las calles, alguien le arrojó palomas y flores en señal de cariño y devoción. Volaron las palomas perdiéndose en el cielo malagueño, pero una se posó en las manos de la imagen, y por más vaivenes que dio el trono no se marchó. Los malagueños no perdían la vista del animal esperando que alzase el vuelo pero, como un penitente más llego al encierro junto a la Virgen.

En la misma iglesia donde salía la imagen en aquella época, se veneraba otra Virgen con la advocación de los Dolores. Los hermanos pensando que tendrían que cambiarle el nombre para no tener dos imágenes llamándose igual, un joven, habiendo asistido al suceso ocurrido con la paloma, dijo que la Virgen entró el año anterior con una paloma entre sus manos, y aquello debió ser una señal por la que ella mismo eligió llamarse así. El resto del comité le pareció una excelente idea y fue aprobada por votación que Nuestra Señora de los Dolores recibiese la advocación de María Santísima de la Paloma.

paloma

 

Como podemos apreciar, son muchos los relatos que se van contado de abuelos a nietos durante muchas décadas, y que hoy nos llega así. Inicialmente decíamos en el anterior post, que son más de 40 cofradías malagueñas, cada una de ellas llenas de historia y encanto, pero nos sería imposible resumir todos los secretos de las imágenes que pasearan estos días por nuestras calles. Por esa razón, sólo hemos citado a una mínima parte de ellas, pero insistiendo, que este post seguirá abierto para seguir contando las antiguas leyendas, historias, curiosidades y anécdotas que existe en nuestras tan veneradas imágenes.

Nuestro Padre Jesús de la Columna (Gitanos)

Nuestro Padre Jesús de la Columna (Gitanos)

Con todo nuestro respeto, cariño y devoción a la Semana de Pasión de Málaga.

Siente Málaga.

Devoción del pueblo al Cautivo pasando por el Puente de la Aurora

Devoción del pueblo al Cautivo pasando por el Puente de la Aurora

 

Siente la Pasión de Málaga I. Historias.

A punto de llegar el Domingo de Ramos, hemos decidido escribir sobre la semana grande de Málaga. En nuestra tierra, la Semana Santa es una de las fechas más esperadas por todos los malagueños, mezcla de tradición, arte y cultura engalanan nuestras calles para recibir a nuestras imágenes más queridas. Una semana de mucha historia, que con devoción los hombres mecen su trono, las imagenes que anualmente se encuentran con el pueblo son acompañadas por las bandas de música, y a menudo se asoman artistas malagueños a las ventanas para cantarles saetas a cada imagen.

Nuestras tradiciones y esculturas son antiquísimas, aunque hubo muchas de ellas que desparecieron debido a la “quema de conventos” que sacudió la ciudad durante los días 10 y 13 de mayo de 1931. En estos días se quemaron gran parte del patrimonio religioso, artístico, cultural e histórico de Málaga. Parroquias, iglesias y conventos como Nuestra Señora de la Merced, San Felipe Neri, Santo Domingo, el Colegio Hermanos Maristas, ermita de la Zamarrilla, el colegio San José de la Montaña o la iglesia de Santos Mártires fueron incendiados entre otros muchos, y aunque algunos fueron reconstruidos desde sus propios cimientos salvándose, hubo otros que desaparecieron totalmente. Entre las numerosas obras que se convirtieron en llamas citamos las magníficas esculturas del “Cristo de la Buena Muerte” y la “Virgen de Belén”, ambas obras del imaginero Pedro de Mena; la imagen de “Jesús orando en el Huerto” de Fernando Ortiz; así como la imagen del Nazareno , conocido como “El Chiquito” de la Hermandad perchelera de la Misericordia, también de Pedro de Mena, que fue quemado en una hoguera de la Plaza de la Merced.

Éste hecho atroz es una de las razones por las que nuestros cristos y vírgenes son tan característicos y esconden tanta leyenda detrás de la imagen.

Plaza de la Merced, con la antigua iglesia desaparecida

Plaza de la Merced, con la antigua iglesia desaparecida

Iglesia de Santiago tras el incendio

Iglesia de Santiago tras el incendio

Con este breve resumen de historia, podremos entender mejor la historia o leyenda que hay detrás de cada imagen malagueña. Podemos empezar citando la historia de María Santísima de las Penas, que realizó su primera salida la tarde del Lunes Santo de 1943 desde la Capilla de San José (Calle Granada). Aunque debió salir la primera por el recorrido oficial, una serie de inconvenientes originaron que desfilase la última. La cofradía tenía previsto vestir a la dolorosa de blanco con manto negro, pero debido a los duros momentos económicos de la postguerra, se procesionó con un manto hecho de flores de manera provisional.

María Santísima de las Penas

María Santísima de las Penas

En 1948 procesionando ya con el Santísimo Cristo de la Agonía, la Virgen salió por primera vez en Martes Santo y lució un manto de azahar, pues el que estaba siendo confeccionado por las monjas no estaba aún acabado. En 1949 la cofradía ya vistió a la imagen con la nueva vestimenta, donde la prensa se hicieron eco de la magnífica obra de arte y llamó la atención el manto bordado en oro sobre terciopelo verde. Pero al año siguiente la Directiva se vio obligada a reunirse para tratar el tema del manto, pues hubo mucho descontento por parte de los malagueños con el tremendo cambio. Tras ganar en votaciones los partidarios al manto de flores, en la Semana Santa de 1950 se levantó bastante expectación por ver a la Virgen de las Penas con el manto de flores. Desde entonces la Dolorosa ha lucido el manto con diferentes diseños, y los malagueños la llaman cariñosamente “la del manto de flores”.

Reciente manto de flores que la Virgen lució en una salida procesional

Reciente manto de flores que la Virgen lució en una salida procesional

Por el malagueño barrio de la Trinidad, nos encontramos la Cofradía del Cautivo, que fue fundada en 1934 por un grupo de jóvenes de Acción Católica del barrio tras los sucesos del 11 y 12 de mayo de 1931, con el motivo de dar culto a la imagen mariana de la Virgen de la Trinidad, cuyo nombre se atribuiría en honor a su barrio. Adquirieron la Dolorosa por un precio de 200 pesetas a un vecino que logró salvarla de la quema y, que con miedo a que volviese a estallar la atrocidad, la escondería junto con otras imágenes en una carnicería que regentaba en la calle Trinidad la noche del 19. Según historiadores la escultura, de autor desconocido, data del siglo XVIII.

Primeras fotos de la Virgen de la Trinidad en procesión

Primeras fotos de la Virgen de la Trinidad en procesión

En 1937 reorganizando la hermandad, hubo una modificación de los estatutos: la convirtieron en cofradía pasionista y aportaron la idea de añadir un cotitular a la cofradía, que recibiría el nombre de Jesús Cautivo en recuerdo a todos los que sufrieron el cautiverio durante la Guerra Civil. La talla, realizada por José Carrasco Castilla, costó 2000 pesetas que fue recaudado por suscripción popular. Una vez llegada la imagen a la ciudad, fue puesta a dictamen de la Comisión de Arte Sacro, el informe dado no fue positivo, al considerarse la escultura de escaso interés artístico, así como presentaba la desnudez de Nuestro Padre Jesús Cautivo fue el argumento para rechazarlo. El Obispado puso como condición la necesidad de vestir a la imagen para que la talla fuese bendecida y la cofradía, con tal informe, aceptó la recomendación. El cofrade Francisco Ortega Carrasco, que trabajaba en la fábrica de tejidos Modestos Escobar, obtuvo unos metros de tela de color entre blanco y marfil; con ella, su esposa realizó la primera túnica que lució Jesús Cautivo el día de su bendición, celebrada el 19 de marzo de 1939.

Nuestro Padre Jesús Cautivo

Nuestro Padre Jesús Cautivo

A los pocos meses la nueva cofradía es admitida como miembro de la Agrupación de Cofradías, y se le asigna el Lunes Santo para su salida procesional, realizó el primer desfile la imagen de Nuestro Padre Jesús Cautivo en 1940, la razón por la que sólo procesionó el Cristo fue de índole económica. Al siguiente año, en 1941, la Virgen de la Trinidad acompaña por primera vez, a su hijo Cautivo.

Jesús Cautivo y María Santísima de la Trinidad en uno de sus espectaculares traslados

Jesús Cautivo y María Santísima de la Trinidad en uno de sus espectaculares traslados

En 1931, en pleno apogeo con la quema de conventos, un muchacho llamado Francisco Sánchez Segarra entró en la Iglesia de Santo Domingo y entre tanto escombro vio una cabeza tirada en el suelo. Sin pensárselo más, la cogió y la protegió envolviéndola con mantas. Temiendo por salir a la calle y que descubrieran que guardaba la cabeza, la escondió en una droguería situada en el mismo recinto de la iglesia. El muchacho, con la ayuda de su amigo Antonio Cerrillo (ambos fallecidos) depositaron la cabeza de María Santísima de la Esperanza en unas cajas de jabón.
No corrían buenos tiempos en Málaga, pues con la II República había inestabilidad y corría un fuerte sentimiento antirreligioso, por lo tanto, decidieron no decir dónde fue escondida la talla. Tres meses después del histórico suceso, los archicofrades daban ya por perdida su sagrada imagen, pero Francisco al escuchar una charla sobre dicha imagen entre el propietario de Félix Sáenz y Ramón García de las Peñas corrió a contarle que la talla no había sido perdida, y directamente los condujo al almacén dónde se encontraba la venerada imagen.

Cabeza de la sagrada imagen de la Esperanza que fue hallada entre los escombros de Santo Domingo

Cabeza de la sagrada imagen de la Esperanza que fue hallada entre los escombros de Santo Domingo

 

La imagen tallada por Mariano Benlliure

La imagen tallada por Mariano Benlliure

A partir de ese instante, la cofradía comenzó a reorganizarse para recuperar la imagen del Cristo que no corrió la misma suerte que la talla de la Esperanza, y fue desaparecido entre las llamas. La Archicofradía del Paso se pone en contacto con el escultor Mariano Benlliure y le encarga la nueva imagen que sustituyera a la desaparecida. Unos días antes de Semana Santa de 1940 llega la escultura a Málaga (junto a la imagen del cristo Crucificado que le encarga la cofradía de La Expiración al ver el resultado del Nazareno del Paso). Una vez reunidos los cotitulares de la cofradía, vuelven a pasearse por las calles cada jueves santo, encontrándose con su pueblo malagueño que los reciben con devoción y mucho amor aún en nuestros tiempos.

Preciosa estampa de los titulares de la cofradía

Preciosa estampa de los titulares de la cofradía

Si entramos en el antiguo barrio del Perchel, encontramos la Cofradía de la Humillación, cuya imagen fue otra de las tantas perdidas en el período de Guerra. El verano de 1939 la cofradía intenta reorganizarse y logra que sea bendecida la imagen del Señor de la Humillación el Sábado de Pasión de 1941, procesionándose ese mismo año.  Pero los hermanos no estaban totalmente satisfechos con la talla, y deciden encargar de nuevo a Palma Burgos una segunda talla. Una vez finalizada y teniendo la aprobación de todos los hermanos, se bendice en 1942 también el Sábado de Pasión, el mismo año que se da a conocer la nueva incorporación de María Santísima de la Estrella, que procesionaría un año más tarde junto a su hijo.

estrella humillacion

La primera escultura de la Virgen fue cedida por la familia Souviron Utrera, se trata de una obra malagueña anónima del siglo XVIII, cuyo cambio solo sufrió el de las manos; las originales eran entrelazadas y las sustituyó el imaginero Andrés Cabello Requena en 1958 con unas manos abiertas. El primer año que desfiló lo hizo vestida de blanco con el manto de la Patrona de Málaga, Santa María de la Victoria, y sobre este manto se escribieron 12 nombres de malagueños fallecidos en la División Azul. Posteriormente se bordaría un manto azul con detalles en oro y siendo sustituidos los nombres por estrellas.

Traslado de las dos imágenes de la cofradía

Traslado de las dos imágenes de la cofradía

 

Éste solo es un pequeño ejemplo de las historias que podemos encontrarnos detrás de nuestras imágenes, no podríamos acabar de contar historias y detalles de todas y cada una de las tallas de las más de cuarenta cofradías que desfilan en la semana de pasión malagueña; todas teniendo su encanto y su historia secreta. Es por ello, que Siente Málaga, aunque en este post sólo haya citado estas cofradías, más adelante seguirá contando más leyendas de otras cofradías…

 

Explosión de color y aroma primaveral malagueño

La entrada de la Primavera es una de las épocas más esperadas por los malagueños, por fin se nos despide el “frío”, y vuelven los rayos de sol, empezamos a visitar la playa y disfrutar del campo en su máximo esplendor, comenzamos a sacar de los armarios las mangas cortas y disfrutamos de nuestras primeras cálidas temperaturas. Además por estas fechas, celebramos el cada vez más importante Festival de Cine de Málaga, donde por unos días se llenan las calles de caras muy conocidas  del cine y la televisión; el centro se envuelve por una alfombra roja que la llena de glamour, pisada tanto por actores como por curiosos malagueños que no quieren perderse detalle de esta gran fiesta del cine.
Y, esperando la primera luna llena primaveral, Málaga se prepara con devoción para la semana grande, la semana de pasión, la Semana Santa, para disfrutar desde el Domingo de Ramos hasta el de Resurrección de todos los tronos, las imágenes que son mecidas por sus hombres de trono, sus mantillas, sus nazarenos, el aroma a incienso y bandas o desfiles militares que tocan marchas procesionales poniendo la música que acompaña a cada imagen, suenan saetas espontáneas y aplausos con el paso de los tronos, todo con el máximo respeto y religiosidad que los malagueños le brindan a su semana santa.

primavera

Aún con las fiestas, las primeras visitas a la playa y las subidas de temperatura, nuestra tierra por estos días se ve mucho más hermosa. Los jardines, las calles y los lugares más emblemáticos empiezan a llenarse de colores y brotan flores de diversas especies. Los simples paseos por las calles, se convierten en delicias disfrutando de la flora y de los aromas como el azahar, el romero y el jazmín.

En Primavera podemos pasear por el Parque de la Alameda, para disfrutarlo con todos nuestros sentidos. El Parque de Málaga es uno de los parques públicos más importantes de Europa, de carácter renacentista y barroco, se trata de un jardín mediterráneo que consta con una gran diversidad de especies tropicales y subtropicales, además de dragos, plátanos, palmeras y ficus. En este parque de casi un kilómetro de recorrido y zonas verdes en ambos lados, encontramos rincones con mucho encanto y numerosas fuentes y monumentos muy malagueños como el burrito Platero, el monumento al Fiestero, la Ninfa del Cántaro o el monumento a Salvador Rueda.

parque malaga

Paseo del Parque de Málaga

Justo en la avenida del Parque, al lado del Ayuntamiento, encontramos los Jardines de Pedro Luis Alonso, llamado así en honor al primer alcalde de la postguerra. Con el Biznaguero presidiéndolo, se encuentra rodeado de naranjos, mandarinos, rosales y cipreses; es un jardín latino con infuencias hispanoárabes y francesas.

El Biznaguero, con vistas a Puerta Oscura y la Alcazaba

El Biznaguero, con vistas a Puerta Oscura y la Alcazaba

Desde este precioso lugar podemos apreciar también los Jardines de Puerta Oscura, que debe su nombre al lugar donde está situado porque antiguamente es donde se encontraba una de las puertas principales que llegaban a la Alcazaba. En este parque predomina el ciprés, el pino carrasco, la jacaranda, y la palmera canaria entre otras especies. El arquitecto del proyecto fue Guerrero-Strachan, y tuvo la idea de atraer a los malagueños un poco de la vegetación que se encontraba en la Alcazaba, pero a los pies del monte.

Jardines de Puerta Oscura, visto desde arriba

Jardines de Puerta Oscura, visto desde arriba

La Alcazaba unido al Castillo de Gibralfaro, presenta en primavera una de las estampas más simbólicas de la ciudad. La Málaga musulmana, y la Málaga cristiana unida por un camino casi toda enterrado por un espeso bosque donde predominan los pinos, los eucaliptos y los cipreses. Una bella e histórica imagen, que es representada en el escudo de la ciudad.

gibralfaro

Sin duda, es una de las mejores épocas para no dejar de visitar y conocer más la ciudad. Pues no sólo monumentos y parques públicos se idealizan, también los vecinos cuidan sus patios, sus terrazas y sus ventanas, y los bares colaboran llenando de colores sus propiedades para recibir el cambio de temperatura lleno de colores. Los geranios, las gitanillas, los claveles, las margaritas y las rosas, entre otras son protagonistas de estos días.

Terraza de vecinos con gitanillas

Terraza de vecinos con gitanillas

Bodegas El Pimpi, adorna su terrazas con macetas

Bodegas El Pimpi, adorna su terrazas con macetas

Para ayudarnos a los malagueños a acondicionar nuestras propiedades y negocios para el comienzo de la primavera y verano, existe una compañía malagueña que nos aconseja y colabora para trabajar y sacarle partido a nuestros exteriores. Lagar, una empresa comprometida con el medio ambiente, nos ofrece sus servicios con profesionales del sector y más de 7 años de experiencia para equipararse a las necesidades de cualquier cliente. Es un momento ideal para dejar preparados nuestros jardines y disfrutarlos con la entrada de las cálidas temperaturas. Paisajismo, medio ambiente, mantenimiento, obra civil e innovación reunidos en una sola compañía a nuestra disposición.
Lagar, en calle Almería nº 159, Málaga (frente al puerto deportivo El Candado).
http://www.grupolagar.es
info@grupolagar.es
951 38 15 71

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