Siente la Pasión de Málaga II. Leyendas.

Con estas fechas y continuando el anterior post, vamos a seguir conociendo nuestra Semana Santa. Cambiando un poco el orden anterior con las historias que ocurrieron a partir de los trágicos sucesos en 1931, podemos mencionar otras leyendas ocurridas algunas en épocas anteriores. Historias llenas de encanto y magia, que nos hacen ver que las imagenes que recorren las calles malagueñas son especiales y únicas.

Pollinica pasando por la Alameda

Pollinica pasando por el Alameda

Legionarios portando al Cristo de la Buena Muerte

Legionarios portando al Cristo de la Buena Muerte

Podríamos empezar con una leyenda que dicen que sucedió durante el reinado de Carlos III en nuestro país. Una epidemia azotó Málaga, el pánico estaba extendido y las autoridades prohibieron que los malagueños se reuniesen en lugares públicos por miedo a que se extendiese más aún. Esta prohibición también afectaba a las iglesias que echaron cerrojo durante un tiempo, coincidiendo con Semana Santa, aquel año no pudieron procesionar.

En aquellos tiempos la cárcel se encontraba en la Plaza de la Constitución (antigua Plaza de las Cuatro Calles). Al llegar la noticia a los oídos de los presos, y viendo que ese año Nuestro Padre Jesús “El Rico” no desfilaría por las calles de Málaga, solicitaron permiso al corregidor para sacar el trono, comprometiendo sus vueltas a la cárcel en cuando acabase. Obviamente la respuesta fue negativa, lo que enfurecieron a los presos. El día en que la imagen debía encontrarse con el pueblo de Málaga, los presos consiguieron burlar la seguridad, se dirigieron al Convento de San Francisco donde se veneraba la imagen y lo llevaron a hacer el recorrido procesional en el más estricto silencio. Todos, sorprendidos con el acto y la actitud de los hombres, éstos volvieron a la cárcel sin faltar uno sólo, como prometieron en un principio. El rey, informado del acontecimiento, le dio a la Cofradía “El Rico” el privilegio de que cada Semana Santa librase un penado durante su estación penitencial.

En 1976, el Rey Don Juan Carlos I, renovó el privilegio de Liberación de un preso cada Miércoles Santo, y aún hoy éste hecho es uno de los que más conmueve en nuestra Semana Santa.

Preso liberado y  El Rico en plena procesión

Preso liberado y El Rico en plena procesión

 

Tras ésta conocida leyenda, nos vamos a otra con mucho encanto que nos llega a nuestros tiempos gracias al escritor malagueño Diego Vázquez Otero. Nos cuenta que hubo un  día que saltó una borrasca estando unos pescadores en el mar, y empujó la jábega mar adentro. Los pescadores con tan tremenda tormenta perdieron la vista de la playa y el monte. El patrón, aún siendo un gran profesional en estos trabajos no podía controlar la embarcación, a la cual cubrían las olas de forma tenebrosa, con un cielo lleno de nubarrones que hacían temblar de miedo a los marineros. Pasando por momentos dramáticos, los hombres imploraron la misericordia de Dios y el perdón divino, negándose a morir como buenos cristianos. Tras horas de pánico, entre las nubes se abrió un rayo de sol enfocando un punto de las aguas revueltas, donde flotaba la talla de un Cristo Crucificado. El patrón, con gran esfuerzo, se dirigía hacia la imagen, y mientras la jábega se acercaba poco a poco la tormenta disminuía hasta quedar el mar totalmente sereno. Los marineros, dando gracias al cielo por el favor, recogieron la imagen contemplando cómo la herida del costado de Jesús brotaba la sangre lentamente.

Al llegar a tierra firme, y reencontrarse los marineros con sus familiares, al principio no comprendían qué les ocurrió a los marineros, y pensaron que traían a un hombre herido hacia ellos, pero al comprobar que se trataba de una escultura de Jesús crucificado brotando sangre del divino costado, todos cayeron de rodillas ante el milagro.

El escritor nos cuenta que los hombres trasladaron al Santísimo Cristo de la Sangre a una ermita cercana existente entre el Cerro de San Cristóbal y del monte Gibralfaro en donde se establecía por aquel entonces la Orden de la Merced.

Preciosa imagen de nuestro Santísimo Cristo de la Sangre

Preciosa imagen de nuestro Santísimo Cristo de la Sangre

 

Con el olor a mar que nos deja esta historia, nos dirigimos al barrio de la Trinidad, a una encantadora historia de amor sucedida a mediados del siglo XIX. Cristóbal Ruiz, era un bandolero nacido en Igualeja más conocido como Zamarrilla. El bandolero dirigía una cuadrilla de ladrones con delitos en la Serranía de Ronda, la Costa malagueña y la propia capital.

Fugándose de la justicia en Málaga, Zamarrilla encontró una capilla presidida por una Dolorosa trinitaria. En plena persecución el bandolero se refugió bajó su manto, los guardias entraron y buscaron por todos los rincones saliendo decepcionados sin haber encontrado ni rastro del bandolero. Tras un largo tiempo escondido, salió asegurándose que ya no corría peligro, quiso agradecer a la Virgen su ayuda pero como no llevaba nada de valor, cortó una rosa blanca y se la clavó con su puñal en el pecho. La flor quedó prendida en la imagen, pero es entonces cuando Zamarrilla con miedo contempló cómo la rosa iba tiñendo lentamente de sangre.

ermita

Sorprendido el bandolero, pensó que la Virgen se había convertido en humana, viendo que no era así, pero que la flor instantes antes era blanca y se había cubierto de sangre hasta convertirse en una rosa roja, Zamarrilla cayó arrepentido con el milagro. Sintiendo un amor grandísimo por aquella virgen, ingresó el resto de sus días en un convento cercano de la ermita de María Santísima de la Amargura, y todos los años en el aniversario del milagro, el bandolero bajaba por el antiguo camino de Antequera hasta el oratorio de la Señora para regalarle una rosa roja que depositaba en sus pies de las que él mismo cultivaba en su pequeño huerto.

Una tarde, Zamarrilla cumpliendo su promesa anual fue atacado por unos salteadores que al no encontrar ningún objeto de valor en el fraile, lo apuñalaron hasta darle muerte. Extrañados al día siguiente en su comunidad por la tardanza del fraile salieron en su busca. Hallaron el cuerpo de Zamarrilla, todo ensangrentado en medio del camino con una rosa entre sus manos, que había cambiado de color rojo por un color blanco resplandeciente.

María Santísima de la Amargura

María Santísima de la Amargura

 

Sabiendo leyendas de justicia, marineros y amor, en nuestra Semana Santa también encontramos una historia de perdón a un soldado que ocurre en el siglo XVII. Un arcabucero (soldado en los ejércitos de Flandes) con miedo de morir en los combates fue a confesar sus pecados a un fraile Mercedario. Entre todos sus pecados había uno de tal gravedad que no pudo obtener la absolución, mandándole el fraile a acudir a Roma para que el papa lo absolviera.

El soldado español, ante la imposibilidad de viajar hasta Roma a ver al papa, se postró ante los pies de la imagen de Jesús Nazareno de Viñeros y llorando arrepentido, pidió perdón por aquel pecado que le perseguía en el alma. Al mirar hacia el rostro de la imagen, pudo ver cómo el Cristo separando el brazo derecho de la Cruz, le daba la bendición absolutoria. Los sollozos atrajeron a los Padres Mercedarios que admiraron aquel prodigio. Desde aquel entonces, el brazo nunca volvió a su posición original, y corriendo la noticia por la ciudad, los feligreses acudieron a ver el acontecimiento.

Arcabucero acompañando al Cristo en procesión

Arcabucero acompañando al Cristo en procesión

A raíz de que sucediese el milagro los Tercios que habitualmente estaban en Málaga comenzaron a acompañar a la hermandad de Viñeros.

viñeros

 

Son muchas las historias que esconden las cofradías entre tantas imágenes, como la historia de nuestra Virgen de ojos verdes. Cuenta la gente que allá en la Semana Santa de 1926, la Cofradía del puente del Cedrón procesionaba por primera vez con la nueva Virgen donada por Antonio Domínguez Silva. Cuando Nuestra Señora de los Dolores (llamada así por aquel entonces) recorría por las calles, alguien le arrojó palomas y flores en señal de cariño y devoción. Volaron las palomas perdiéndose en el cielo malagueño, pero una se posó en las manos de la imagen, y por más vaivenes que dio el trono no se marchó. Los malagueños no perdían la vista del animal esperando que alzase el vuelo pero, como un penitente más llego al encierro junto a la Virgen.

En la misma iglesia donde salía la imagen en aquella época, se veneraba otra Virgen con la advocación de los Dolores. Los hermanos pensando que tendrían que cambiarle el nombre para no tener dos imágenes llamándose igual, un joven, habiendo asistido al suceso ocurrido con la paloma, dijo que la Virgen entró el año anterior con una paloma entre sus manos, y aquello debió ser una señal por la que ella mismo eligió llamarse así. El resto del comité le pareció una excelente idea y fue aprobada por votación que Nuestra Señora de los Dolores recibiese la advocación de María Santísima de la Paloma.

paloma

 

Como podemos apreciar, son muchos los relatos que se van contado de abuelos a nietos durante muchas décadas, y que hoy nos llega así. Inicialmente decíamos en el anterior post, que son más de 40 cofradías malagueñas, cada una de ellas llenas de historia y encanto, pero nos sería imposible resumir todos los secretos de las imágenes que pasearan estos días por nuestras calles. Por esa razón, sólo hemos citado a una mínima parte de ellas, pero insistiendo, que este post seguirá abierto para seguir contando las antiguas leyendas, historias, curiosidades y anécdotas que existe en nuestras tan veneradas imágenes.

Nuestro Padre Jesús de la Columna (Gitanos)

Nuestro Padre Jesús de la Columna (Gitanos)

Con todo nuestro respeto, cariño y devoción a la Semana de Pasión de Málaga.

Siente Málaga.

Devoción del pueblo al Cautivo pasando por el Puente de la Aurora

Devoción del pueblo al Cautivo pasando por el Puente de la Aurora

 

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Siente la Pasión de Málaga I. Historias.

A punto de llegar el Domingo de Ramos, hemos decidido escribir sobre la semana grande de Málaga. En nuestra tierra, la Semana Santa es una de las fechas más esperadas por todos los malagueños, mezcla de tradición, arte y cultura engalanan nuestras calles para recibir a nuestras imágenes más queridas. Una semana de mucha historia, que con devoción los hombres mecen su trono, las imagenes que anualmente se encuentran con el pueblo son acompañadas por las bandas de música, y a menudo se asoman artistas malagueños a las ventanas para cantarles saetas a cada imagen.

Nuestras tradiciones y esculturas son antiquísimas, aunque hubo muchas de ellas que desparecieron debido a la “quema de conventos” que sacudió la ciudad durante los días 10 y 13 de mayo de 1931. En estos días se quemaron gran parte del patrimonio religioso, artístico, cultural e histórico de Málaga. Parroquias, iglesias y conventos como Nuestra Señora de la Merced, San Felipe Neri, Santo Domingo, el Colegio Hermanos Maristas, ermita de la Zamarrilla, el colegio San José de la Montaña o la iglesia de Santos Mártires fueron incendiados entre otros muchos, y aunque algunos fueron reconstruidos desde sus propios cimientos salvándose, hubo otros que desaparecieron totalmente. Entre las numerosas obras que se convirtieron en llamas citamos las magníficas esculturas del “Cristo de la Buena Muerte” y la “Virgen de Belén”, ambas obras del imaginero Pedro de Mena; la imagen de “Jesús orando en el Huerto” de Fernando Ortiz; así como la imagen del Nazareno , conocido como “El Chiquito” de la Hermandad perchelera de la Misericordia, también de Pedro de Mena, que fue quemado en una hoguera de la Plaza de la Merced.

Éste hecho atroz es una de las razones por las que nuestros cristos y vírgenes son tan característicos y esconden tanta leyenda detrás de la imagen.

Plaza de la Merced, con la antigua iglesia desaparecida

Plaza de la Merced, con la antigua iglesia desaparecida

Iglesia de Santiago tras el incendio

Iglesia de Santiago tras el incendio

Con este breve resumen de historia, podremos entender mejor la historia o leyenda que hay detrás de cada imagen malagueña. Podemos empezar citando la historia de María Santísima de las Penas, que realizó su primera salida la tarde del Lunes Santo de 1943 desde la Capilla de San José (Calle Granada). Aunque debió salir la primera por el recorrido oficial, una serie de inconvenientes originaron que desfilase la última. La cofradía tenía previsto vestir a la dolorosa de blanco con manto negro, pero debido a los duros momentos económicos de la postguerra, se procesionó con un manto hecho de flores de manera provisional.

María Santísima de las Penas

María Santísima de las Penas

En 1948 procesionando ya con el Santísimo Cristo de la Agonía, la Virgen salió por primera vez en Martes Santo y lució un manto de azahar, pues el que estaba siendo confeccionado por las monjas no estaba aún acabado. En 1949 la cofradía ya vistió a la imagen con la nueva vestimenta, donde la prensa se hicieron eco de la magnífica obra de arte y llamó la atención el manto bordado en oro sobre terciopelo verde. Pero al año siguiente la Directiva se vio obligada a reunirse para tratar el tema del manto, pues hubo mucho descontento por parte de los malagueños con el tremendo cambio. Tras ganar en votaciones los partidarios al manto de flores, en la Semana Santa de 1950 se levantó bastante expectación por ver a la Virgen de las Penas con el manto de flores. Desde entonces la Dolorosa ha lucido el manto con diferentes diseños, y los malagueños la llaman cariñosamente “la del manto de flores”.

Reciente manto de flores que la Virgen lució en una salida procesional

Reciente manto de flores que la Virgen lució en una salida procesional

Por el malagueño barrio de la Trinidad, nos encontramos la Cofradía del Cautivo, que fue fundada en 1934 por un grupo de jóvenes de Acción Católica del barrio tras los sucesos del 11 y 12 de mayo de 1931, con el motivo de dar culto a la imagen mariana de la Virgen de la Trinidad, cuyo nombre se atribuiría en honor a su barrio. Adquirieron la Dolorosa por un precio de 200 pesetas a un vecino que logró salvarla de la quema y, que con miedo a que volviese a estallar la atrocidad, la escondería junto con otras imágenes en una carnicería que regentaba en la calle Trinidad la noche del 19. Según historiadores la escultura, de autor desconocido, data del siglo XVIII.

Primeras fotos de la Virgen de la Trinidad en procesión

Primeras fotos de la Virgen de la Trinidad en procesión

En 1937 reorganizando la hermandad, hubo una modificación de los estatutos: la convirtieron en cofradía pasionista y aportaron la idea de añadir un cotitular a la cofradía, que recibiría el nombre de Jesús Cautivo en recuerdo a todos los que sufrieron el cautiverio durante la Guerra Civil. La talla, realizada por José Carrasco Castilla, costó 2000 pesetas que fue recaudado por suscripción popular. Una vez llegada la imagen a la ciudad, fue puesta a dictamen de la Comisión de Arte Sacro, el informe dado no fue positivo, al considerarse la escultura de escaso interés artístico, así como presentaba la desnudez de Nuestro Padre Jesús Cautivo fue el argumento para rechazarlo. El Obispado puso como condición la necesidad de vestir a la imagen para que la talla fuese bendecida y la cofradía, con tal informe, aceptó la recomendación. El cofrade Francisco Ortega Carrasco, que trabajaba en la fábrica de tejidos Modestos Escobar, obtuvo unos metros de tela de color entre blanco y marfil; con ella, su esposa realizó la primera túnica que lució Jesús Cautivo el día de su bendición, celebrada el 19 de marzo de 1939.

Nuestro Padre Jesús Cautivo

Nuestro Padre Jesús Cautivo

A los pocos meses la nueva cofradía es admitida como miembro de la Agrupación de Cofradías, y se le asigna el Lunes Santo para su salida procesional, realizó el primer desfile la imagen de Nuestro Padre Jesús Cautivo en 1940, la razón por la que sólo procesionó el Cristo fue de índole económica. Al siguiente año, en 1941, la Virgen de la Trinidad acompaña por primera vez, a su hijo Cautivo.

Jesús Cautivo y María Santísima de la Trinidad en uno de sus espectaculares traslados

Jesús Cautivo y María Santísima de la Trinidad en uno de sus espectaculares traslados

En 1931, en pleno apogeo con la quema de conventos, un muchacho llamado Francisco Sánchez Segarra entró en la Iglesia de Santo Domingo y entre tanto escombro vio una cabeza tirada en el suelo. Sin pensárselo más, la cogió y la protegió envolviéndola con mantas. Temiendo por salir a la calle y que descubrieran que guardaba la cabeza, la escondió en una droguería situada en el mismo recinto de la iglesia. El muchacho, con la ayuda de su amigo Antonio Cerrillo (ambos fallecidos) depositaron la cabeza de María Santísima de la Esperanza en unas cajas de jabón.
No corrían buenos tiempos en Málaga, pues con la II República había inestabilidad y corría un fuerte sentimiento antirreligioso, por lo tanto, decidieron no decir dónde fue escondida la talla. Tres meses después del histórico suceso, los archicofrades daban ya por perdida su sagrada imagen, pero Francisco al escuchar una charla sobre dicha imagen entre el propietario de Félix Sáenz y Ramón García de las Peñas corrió a contarle que la talla no había sido perdida, y directamente los condujo al almacén dónde se encontraba la venerada imagen.

Cabeza de la sagrada imagen de la Esperanza que fue hallada entre los escombros de Santo Domingo

Cabeza de la sagrada imagen de la Esperanza que fue hallada entre los escombros de Santo Domingo

 

La imagen tallada por Mariano Benlliure

La imagen tallada por Mariano Benlliure

A partir de ese instante, la cofradía comenzó a reorganizarse para recuperar la imagen del Cristo que no corrió la misma suerte que la talla de la Esperanza, y fue desaparecido entre las llamas. La Archicofradía del Paso se pone en contacto con el escultor Mariano Benlliure y le encarga la nueva imagen que sustituyera a la desaparecida. Unos días antes de Semana Santa de 1940 llega la escultura a Málaga (junto a la imagen del cristo Crucificado que le encarga la cofradía de La Expiración al ver el resultado del Nazareno del Paso). Una vez reunidos los cotitulares de la cofradía, vuelven a pasearse por las calles cada jueves santo, encontrándose con su pueblo malagueño que los reciben con devoción y mucho amor aún en nuestros tiempos.

Preciosa estampa de los titulares de la cofradía

Preciosa estampa de los titulares de la cofradía

Si entramos en el antiguo barrio del Perchel, encontramos la Cofradía de la Humillación, cuya imagen fue otra de las tantas perdidas en el período de Guerra. El verano de 1939 la cofradía intenta reorganizarse y logra que sea bendecida la imagen del Señor de la Humillación el Sábado de Pasión de 1941, procesionándose ese mismo año.  Pero los hermanos no estaban totalmente satisfechos con la talla, y deciden encargar de nuevo a Palma Burgos una segunda talla. Una vez finalizada y teniendo la aprobación de todos los hermanos, se bendice en 1942 también el Sábado de Pasión, el mismo año que se da a conocer la nueva incorporación de María Santísima de la Estrella, que procesionaría un año más tarde junto a su hijo.

estrella humillacion

La primera escultura de la Virgen fue cedida por la familia Souviron Utrera, se trata de una obra malagueña anónima del siglo XVIII, cuyo cambio solo sufrió el de las manos; las originales eran entrelazadas y las sustituyó el imaginero Andrés Cabello Requena en 1958 con unas manos abiertas. El primer año que desfiló lo hizo vestida de blanco con el manto de la Patrona de Málaga, Santa María de la Victoria, y sobre este manto se escribieron 12 nombres de malagueños fallecidos en la División Azul. Posteriormente se bordaría un manto azul con detalles en oro y siendo sustituidos los nombres por estrellas.

Traslado de las dos imágenes de la cofradía

Traslado de las dos imágenes de la cofradía

 

Éste solo es un pequeño ejemplo de las historias que podemos encontrarnos detrás de nuestras imágenes, no podríamos acabar de contar historias y detalles de todas y cada una de las tallas de las más de cuarenta cofradías que desfilan en la semana de pasión malagueña; todas teniendo su encanto y su historia secreta. Es por ello, que Siente Málaga, aunque en este post sólo haya citado estas cofradías, más adelante seguirá contando más leyendas de otras cofradías…

 

Explosión de color y aroma primaveral malagueño

La entrada de la Primavera es una de las épocas más esperadas por los malagueños, por fin se nos despide el “frío”, y vuelven los rayos de sol, empezamos a visitar la playa y disfrutar del campo en su máximo esplendor, comenzamos a sacar de los armarios las mangas cortas y disfrutamos de nuestras primeras cálidas temperaturas. Además por estas fechas, celebramos el cada vez más importante Festival de Cine de Málaga, donde por unos días se llenan las calles de caras muy conocidas  del cine y la televisión; el centro se envuelve por una alfombra roja que la llena de glamour, pisada tanto por actores como por curiosos malagueños que no quieren perderse detalle de esta gran fiesta del cine.
Y, esperando la primera luna llena primaveral, Málaga se prepara con devoción para la semana grande, la semana de pasión, la Semana Santa, para disfrutar desde el Domingo de Ramos hasta el de Resurrección de todos los tronos, las imágenes que son mecidas por sus hombres de trono, sus mantillas, sus nazarenos, el aroma a incienso y bandas o desfiles militares que tocan marchas procesionales poniendo la música que acompaña a cada imagen, suenan saetas espontáneas y aplausos con el paso de los tronos, todo con el máximo respeto y religiosidad que los malagueños le brindan a su semana santa.

primavera

Aún con las fiestas, las primeras visitas a la playa y las subidas de temperatura, nuestra tierra por estos días se ve mucho más hermosa. Los jardines, las calles y los lugares más emblemáticos empiezan a llenarse de colores y brotan flores de diversas especies. Los simples paseos por las calles, se convierten en delicias disfrutando de la flora y de los aromas como el azahar, el romero y el jazmín.

En Primavera podemos pasear por el Parque de la Alameda, para disfrutarlo con todos nuestros sentidos. El Parque de Málaga es uno de los parques públicos más importantes de Europa, de carácter renacentista y barroco, se trata de un jardín mediterráneo que consta con una gran diversidad de especies tropicales y subtropicales, además de dragos, plátanos, palmeras y ficus. En este parque de casi un kilómetro de recorrido y zonas verdes en ambos lados, encontramos rincones con mucho encanto y numerosas fuentes y monumentos muy malagueños como el burrito Platero, el monumento al Fiestero, la Ninfa del Cántaro o el monumento a Salvador Rueda.

parque malaga

Paseo del Parque de Málaga

Justo en la avenida del Parque, al lado del Ayuntamiento, encontramos los Jardines de Pedro Luis Alonso, llamado así en honor al primer alcalde de la postguerra. Con el Biznaguero presidiéndolo, se encuentra rodeado de naranjos, mandarinos, rosales y cipreses; es un jardín latino con infuencias hispanoárabes y francesas.

El Biznaguero, con vistas a Puerta Oscura y la Alcazaba

El Biznaguero, con vistas a Puerta Oscura y la Alcazaba

Desde este precioso lugar podemos apreciar también los Jardines de Puerta Oscura, que debe su nombre al lugar donde está situado porque antiguamente es donde se encontraba una de las puertas principales que llegaban a la Alcazaba. En este parque predomina el ciprés, el pino carrasco, la jacaranda, y la palmera canaria entre otras especies. El arquitecto del proyecto fue Guerrero-Strachan, y tuvo la idea de atraer a los malagueños un poco de la vegetación que se encontraba en la Alcazaba, pero a los pies del monte.

Jardines de Puerta Oscura, visto desde arriba

Jardines de Puerta Oscura, visto desde arriba

La Alcazaba unido al Castillo de Gibralfaro, presenta en primavera una de las estampas más simbólicas de la ciudad. La Málaga musulmana, y la Málaga cristiana unida por un camino casi toda enterrado por un espeso bosque donde predominan los pinos, los eucaliptos y los cipreses. Una bella e histórica imagen, que es representada en el escudo de la ciudad.

gibralfaro

Sin duda, es una de las mejores épocas para no dejar de visitar y conocer más la ciudad. Pues no sólo monumentos y parques públicos se idealizan, también los vecinos cuidan sus patios, sus terrazas y sus ventanas, y los bares colaboran llenando de colores sus propiedades para recibir el cambio de temperatura lleno de colores. Los geranios, las gitanillas, los claveles, las margaritas y las rosas, entre otras son protagonistas de estos días.

Terraza de vecinos con gitanillas

Terraza de vecinos con gitanillas

Bodegas El Pimpi, adorna su terrazas con macetas

Bodegas El Pimpi, adorna su terrazas con macetas

Para ayudarnos a los malagueños a acondicionar nuestras propiedades y negocios para el comienzo de la primavera y verano, existe una compañía malagueña que nos aconseja y colabora para trabajar y sacarle partido a nuestros exteriores. Lagar, una empresa comprometida con el medio ambiente, nos ofrece sus servicios con profesionales del sector y más de 7 años de experiencia para equipararse a las necesidades de cualquier cliente. Es un momento ideal para dejar preparados nuestros jardines y disfrutarlos con la entrada de las cálidas temperaturas. Paisajismo, medio ambiente, mantenimiento, obra civil e innovación reunidos en una sola compañía a nuestra disposición.
Lagar, en calle Almería nº 159, Málaga (frente al puerto deportivo El Candado).
http://www.grupolagar.es
info@grupolagar.es
951 38 15 71

lagar

lagar2

Una ruta por la ciudad: Cafés y Bodegas.

Como ya sabemos, Málaga alberga muchos rincones llenos de historia y leyendas populares; paseando por Málaga, encontramos lugares llenos de tradición, arte, gastronomía, y en algunos casos, libertad. Por suerte, aún conservamos algunos de estos lugares, en cambio, de otros sólo nos quedan sus recuerdos y fotografías.

Plaza de la Constitución

El Café de Chinitas fue el segundo café teatro más importante de la ciudad. Fue tan grande su popularidad, que el pasaje donde se localizaba le debe su nombre al mismo, “Pasaje Chinitas”. Era un pequeño local, con un escenario y seis palcos a los lados. Actuaron artistas como Antonio Chacón, La Juana, Manolo Caracol, Cojo de Málaga, Juanito Valderrama, Marchena, o el malagueño más conocido: Juan Breva. Se dice, que en este mismo lugar fue donde Juan Breva (llamado realmente Antonio Ortega, quien cambió el nombre artísticamente por su abuelo paterno que vendía frutas y atraía a los clientes cantando) impulsó las Malagueñas y Verdiales, creando su propio flamenco, acompañando su canto tocando él mismo la guitarra. La fama del lugar ha trascendido gracias a los versos populares de Federico García Lorca:

En el Café de Chinitas

dijo Paquiro a su hermano:

“Soy más valiente que tú,

más torero y más gitano”.

Café Munich

Pasando por la actual Canasta, encontramos lo que anteriormente fue conocido como Café Munich. Este local, que antes de ser Café fue barbería, es reconvertido por un señor al que llamaban “Garbancito”. Cuentan que a este señor le tocó un premio de la lotería de la ciudad de México. El Munich abrió sus puertas en 1903, un local que se caracterizó por la seriedad ambiental en muy poco espacio del local. Eran frecuentes las tertulias de comerciantes, industriales y artistas de la zona sobre flamenco y toros. Entre su menú, destacaban los caldos y los pajaritos, pero sobre todo por la cerveza que servían, de la mejor calidad de la época. Fue en este Café donde se celebró el centenario del Romanticismo.

Café Suizo

El Café Suizo estaba situado en la esquina de la Plaza de la Constitución, esquina con la calle Santa María. Era un café-cantante, la clientela que acudía era bastante variada: campesinos, tratantes de aceites, comerciantes y sobre todo carniceros. Fue algo así como el lugar para todos los malagueños, se dedicasen a lo que se dedicasen. Aunque no se sabe con exactitud su fecha de apertura, se sabe que en 1910 ya existía, en la misma acera estaba también el Café Munich. El fundador fue un extranjero suizo; de donde adoptó el nombre del Café. Pasado un tiempo no quiso saber más del negocio y se lo cedió a sus empleados. Tras la guerra civil fue cuando el Café Central apareció, compraría poco a poco los tres Cafés que estaban pegados en la “Plaza de José Antonio Primo de Rivera” (actual Plaza de la Constitución), hasta unirlos finalmente en 1954.

El Café Central, es de las cafeterías más tradicionales que aún se conservan. Fue en éste mismo lugar donde nació la forma tan malagueña de pedir los cafés (como en el post anterior escribimos https://sientemalaga.wordpress.com/2013/06/17/la-historia-de-forma-de-pedir-cafes/ ). Muchos de nuestros mayores todavía recuerdan cuando el Café Central cerraba sólo una hora de madrugada para limpiar y volver a abrir nuevamente sus puertas para servir cafés a todos los trabajadores malagueños.

El Café de la Loba fue uno de los más antiguos de la ciudad. En su primera planta tenían billares y carambolas,muy al gusto de los malagueños de la época para que pasasen un buen rato entre tertulias y amigos; y en la planta de abajo, multiples espejos en las paredes, lo que aún la hacían ver más grande y lujosa. El café perduró hasta principios del siglo XX. Posteriormente aparecería el Marqués Mendez Nuñez para comprarlo, cerrarlo y construir este edificio.

Edificio del Marqués Méndez Nuñez

Donde ahora situamos la tienda Tintoretto de la Plaza de la Constitución, estuvo el Café de las Españas, donde nace la primera tertulia taurina de Málaga. Aficionados y entendedores de esta tradición, pasaban horas y horas charlando.

El Café del Sevillano era el lugar donde se escuchaba el mejor flamenco de Andalucía. Su fama llegó a todo el país, nadie del flamenco se consagraba sin antes haber cantado aquí. Con exactitud no se sabe bien dónde estaba, debido a los cambios que ha sufrido la calle Larios, pero aproximadamente se localizaría en la esquina de la plaza de Las Flores.

El conocido café malagueño Casa Aranda nació en 1932. Don Antonio Aranda viajó desde Alhaurín de la Torre hasta la capital, probando diferentes recetas, hasta que consiguió el mejor churro de Málaga. Era visitado diariamente por escritores, redactores de periódicos y emisoras y periodistas. Estos exquisitos desayunos y meriendas tan típicos malagueños llegaron a conquistar, no sólo a personas de la comunicación, también a amas de casa y trabajadores de fábricas y comerciantes. Mientras él se ocupaba de hacer churros, su hermana se ocupaba de servir café para acompañarlos.  Por aquel entonces el café hecho en una gran olla se vendería a tres “perras chicas” (15 céntimos de peseta) y los churros a chica.

Casa Aranda

El Café Madrid, que data de 1892, abrió sus puertas como confiteria y pequeño salón, aunque poco a poco se ampliaria y llego a ocupar toda la manzana. La ciudad iba evolucionando y cada vez habían más fábricas y negocios alrededor, esto permitió que se convirtiese en un café que no cerraba nunca sus puertas, de tal manera que aprovechaba las salidas y entradas de todos los trabajadores de las fabricas y de los periodistas. Las tertulias de escritores, periodistas y personas de relevancia de Málaga eran comunes. Se convirtió además en cita obligada para actores y público parar en el café, tras acabar las funciones de teatro. El Café Madrid logró sobrevivir milagrosamente a la guerra civil española y a los bombardeos que sufrió la ciudad, pero sufrió desperfectos causados por una bomba que cayó justo en la acera de enfrente de la calle Caldedería.

Café Madrid

A la entrada de calle Granada, nos encontrabamos con el Café de Campos (hoy se encuentra El Patio). Conocido así por los murales pintados en sus techos, ya hoy totalmente perdidos. Fue muy conocido este lugar, pues se convirtió en sede carnavalero, donde los malagueños se tomaban su propia libertad de cantar murgas y pasodobles. Una letrilla contra Cánovas provocó su prohibición.

La Bodega Antigua Casa de Guardia, fue fundada en 1840 por José de la Guardia, caballero español que obtendría mas adelante el título de Gobernador de Segovia a propuesta de la propia Reina Isabel II. Por esta razón, Enrique Navarro compraria el establecimiento, conservando el nombre y ya no dejaría que saliese de su familia, ha sido heredada padre por hijo o por sobrino. La Bodega tuvo como objetivo promocionar y dar a conocer los vinos de Málaga, con las variedades Pedro Ximénez y Moscatel de Alejandría,  del tipo Pajarete trasañejo, dulce trasañejo, Cream, seco añejo y Noble entre otros; en su estado más puro, tanto desde la bodega como desde la taberna situada en la Alameda Principal.  La tradición vinatera ha llegado hasta nuestros días, sirviendose desde la forma original, como su forma de hacer las cuentas con el cliente, con tiza sobre la barra.Cuenta en la barra con tiza

Las bodegas El Pimpi, se localiza frente al Teatro Romano, es quizás el sitio más conocido de Málaga. El edificio Pepa flores firma un barrildonde se encuentra fue convertido en convento, y posteriormente en sala de fiestas, su importancia le viene por haber sido uno de los lugares donde iniciaron su carrera diversas figuras del flamenco, como La Repompa de Málaga. El Pimpi abre sus puertas en 1971, le debe su nombre a un tipo popular de la ciudad que ya se ha perdido: los pimpis. Existieron éstos jóvenes, muy serviciales, que ayudaban a la tripulación de los barcos y a los pasajeros, quienes pronto se convertirían en los primeros guías de la ciudad. Hoy en día, es famoso por las decenas de barriles de vino que lucen dentro del local firmado por conocidos cantantes, bailaores, escritores, pintores, actores… Y como no, por servir los mejores vinos de la tierra, con un ambiente histórico y especialmente malagueño.

         el pimpi

El Morlaco, un parque malagueño desconocido

El origen del nombre de El Morlaco no está claro, algunos creen que procede de que en la parte más elevada se criara ganado y vacuno, otros piensan que puede derivar de la forma de las rocas que en este lugar llegan hasta el mar. Lo que sí se sabe con certeza es que se explotaban allí unas canteras de yeso.

 La extracción de yeso se desarrolló durante muchos años desde finales del siglo XVIII y se mantuvo hasta mediados del siglo XX. Gracias a esta actividad minera existe una extensa red de galerías subterráneas debajo de la enorme roca de El Morlaco, donde se han formado pequeñas lagunas interiores, dando lugar a un laberinto de pasadizos y galerías.

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 En 1870 se creó la yesera Santa Ana, donde cuentan que el yeso se molía bajo tierra, y las piedras grandes eran sacadas por burros en las llamadas “pedreras” y las más chicas en canastos de esparto. Otra mina perteneció a la familia Vargas y sus bocas se hallaban en la actual urbanización Parque Clavero, que a mediados del siglo XX unió sus galerías con las de Santa Ana. Las yeseras dejaron de funcionar entre 1955 y 1960, cuando comenzó a levantarse la urbanización “El Rocío”. Dentro de Santa Ana había dos lagos de los que nunca se supo su profundidad, pero cuentan que sirvió de refugio durante los bombardeos de la Guerra Civil.el morlaco 5

Con el consentimiento de los propietarios, un guarda de la finca se dedicó durante décadas a plantar árboles, principalmente pinos, eucaliptos y cipreses, lo que dio lugar a una gran superficie forestal que ocupa 16 hectáreas formando caminos y senderos, adentrandose en rincones donde se pueden disfrutar del silencio, apenas roto por el canto de los mirlos y gorriones que al anochecer bajan a los bebederos. Otros habitantes de éste parque son las ardillas que se refugian principalmente entre los pinos. En los rincones más húmedos y sombríos, a los pies de los viejos pinos con más de diez metros de altura, dejan crecer setas de varias tonalidades de color.

El Morlaco, es un precioso e interesantísimo parque forestal que invita a pasear y disrutar de la frescura y la tranquilidad de la naturaleza con vistas exquisitas, que dan forma a un parque colgado sobre el mar. Este bosque es hoy el auténtico pulmón de la ciudad, y extrañamente no es muy conocido entre los malagueños. Hoy, alberga además el Observatorio de Medio Ambiente Urbano.

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En el paseo marítimo a la altura del El Morlaco se podía ver el antiguo tranvía que circuló por las calles malagueñas hasta 1961, que actualmente está siendo restaurado.

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Los Baños del Carmen, un patrimonio malagueño en peligro

Durante el siglo XIX la burguesía de Málaga tuvo una enorme influencia a la hora de desarrollar proyectos urbanísticos, ejemplos son la Alameda Principal, el Parque y jardines privados, como los de La Concepción y El Retiro. Fijándose en estos antecedentes estilísticos con gusto romántico, y llegando la moda de las actividades culturales y de ocio, aparecen Los Baños del Carmen y los baños de Diana y de Apolo, éstos últimos ya desaparecidos.

El 16 de Julio de 1918 se inaugura Los Baños del Carmen, construido sobre los restos del Monte San Telmo donde existía un antiguo puerto conocido como Puerto de la Cantera, proyectado como espacio de ocio para las clases altas de la época transformando totalmente los antiguos denominados “baños públicos”.

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En los baños públicos de aquella época las señoritas y los caballeros se bañaban por separado empleando sogas que se adentraba al mar y grandes esteras que impedían “miradas lascivas”; pero los Baños del Carmen rompió esta costumbre por primera vez. Y hasta después de la Guerra Civil las mujeres y los hombres podían bañarse juntos sin nada que se lo impidiese, pero una vez finalizada la guerra, el regimen político provocó que la moralidad volviese a ser más férrea y tuvieron que volver a bañarse por separados.

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En 1920 se construye un embarcadero y una pantalla que permite proyectar las películas mudas de la época. Amplían la construcción con un moderno y lujoso restaurante por el que pasa toda la burguesía malagueña; una pista de tenis y una imponente puerta de entrada que desapareció hace pocos años. En este recinto llegó a celebrarse el primer torneo de tenis de Málaga.

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En 1922 se inaugura el primer campo de fútbol de la ciudad que estuvo abierto al público, hasta que en 1941 se construyese nuestro actual estadio de La Rosaleda.

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Los Baños del Carmen era referente de la vida social de la burguesía malagueña, disfrutaban de sus instalaciones y los lujos que el balneario les ofrecía. Un conocido empresario llamado D. Antonio López, propietario de la empresa Vinícola Malagueña mandó a construir en ese mismo año una bonita y artística fuente de cerámica que en vez de agua, como sería lo natural, emanaba vino de Jerez.

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Contaba con una pista de baile donde se ofrecían conciertos y espectáculos de ballet clásico. Se hicieron famosas las noches de verano por las espectaculares verbenas que ofrecían, llegaron a contabilizarse hasta 400 parejas bailando en la pista a la vez y 12000 personas. Los carnavales de Málaga tuvieron aquí su máximo protagonismo.

En 1958 se construyó un camping, obra del arquitecto Andres Escassi, que dió espacio a 300 plazas.

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En la actualidad los Baños del Carmen se encuentra practicamente en ruinas; queda en pie el restaurante, dando lugar a un café bar. Tras el establecimiento queda la zona deportiva y la zona del camping. Aún con el deterioro y dejadez de las instalaciones, muchos malagueños se acercan para disfrutar de este rinconcito de historia que nos regala Málaga. Disfrutar en la terraza en las puestas de sol, o simplemente para admirar el paisaje con vistas a la bahía hace que los malagueños tengamos especial cariño hacia el recinto. Muchos son los que vienen comentado de su posible desaparición por parte del Ayuntamiento, por parte de especuladores urbanísticos para construir en su lugar un restaurante o un hotel de lujo; políticos totalmente despreocupados de nuestro patrimonio cultural.

Somos nosotros, los malagueños, los que debemos impedir tal crímen urbanístico hacia nuestra memoria histórica e intentar poder recuperar los Baños del Carmen para restaurar lo que fue, y no para destruirlo. Somos los malagueños, los que debemos luchar por el patrimonio cultural, por el medio ambiente, para que Málaga siga siendo Málaga, ciudad de historia, monte y playa, llena de rincones por descubrir; lugares fenicios, romanos, árabes y católicos; monumentos republicanos, populares y burgueses.

Como recuerdo y protesta a los Baños del Carmen por parte de Siente Málaga, impidamos su destrucción e impulsemos su rehabilitación.

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Idígoras y Pachi

Ángel y Francisco Javier Rodríguez Idígoras forman un equipo de humoristas gráficos malagueños, más conocidos por Idígoras y Pachi. Inicialmente empezaron a dibujar por separado, pero en 1992 decidieron unir la mayoría de sus trabajos. Ángel es el que se encarga de dibujar los guiones de su hermano Pachi.

Actualmente publican en el Diario Sur, El Mundo y la revista El Jueves, pero también han publicado en Supermortadelo y El Periódico de Cataluña entre otros. Son autores de seis libros de diversos asuntos y diferentes lectores; por sus lápices pasa todo tipo de humor, tocan desde la política mundial hasta humor para los más pequeños. La modestia de la pareja humorística no permite contar la infinidad de premios recogidos por sus trabajos.

Hemos reunido algunas de las mejores viñetas malagueñas que han publicado los hermanos Idígoras.

 

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El apellido Heredia

Manuel Agustín Heredia

Manuel Agustín Heredia

A Manuel Agustín Heredia todos lo conocemos por la famosa estatua sedente en la avenida que además lleva su nombre, más conocida como Muelle Heredia. Pero, ¿quién fue Manuel Agustín Heredia? ¿cuál es la relación de D. Manuel Agustín Heredia con el pueblo gitano?

Manuel Agustín Heredia nació en Rabanera de Cameros (La Rioja) en 1786, emigró a Velez Málaga ya huérfano con sólo 15 años, donde trabajó como dependiente en un ultramarinos. Sus primeros proyectos empresariales comenzaron en Gibraltar, con el comercio de frutos secos. Pero su don empresarial hizo que extendiese sus negocios probando en otros campos. En Ojén y Marbella contaba con yacimientos ferrosos, donde situó los primeros altos hornos.

altos hornos

Altos hornos de Málaga

Heredia se convirtió en exportador de aceite y vino, importante exportador de grafito, miembro de la Cámara de Comercio y promotor del Banco de Málaga. Pero fue su unión con Isabel Livermore lo que culminó su relación con la burguesía malagueña.

Incrementando las actividades de la ferrería y ante la necesidad de traer carbón de Asturias e Inglaterra, el empresario pensó en extender la producción, y fundó otra ferrería en Málaga: La Constancia, que se localizaba en las playas de San Andrés.

Anuncio publicitario en prensa

Anuncio en prensa

En La Constancia, cientos de malagueños encontraron trabajo, entre ellos la gran mayoría pertenecían a la etnia calé. Cuando Heredia tuvo que mandar a Inglaterra a sus trabajadores de raza gitana, con el fin de que aprendiesen la laminación del hierro, ninguno de ellos tenía “papeles”, entonces Manuel Agustín los preparó proporcionando a cada uno de ellos su propio apellido. Popularmente, se cuenta que los gitanos Heredia tienen ese apellido porque Don Manuel apadrinaba y ayudaba socialmente a sus trabajadores. Aún hoy, los que llevan el apellido afirman que son parientes del empresario.

Pero nos hace dudar realmente que todos los Heredia sean por Manuel Agustín. El caso de los trabajadores ocurrió en el siglo XIX; pero en el siglo XVI, en la procesión del Corpus de Málaga, se descubre una firma en el contrato de un gitano llamado Juan de Heredia, en representación de todos ellos. Se descubre que tres siglos antes del gesto generoso de dar un burgués su apellido a los trabajadores de su fábrica, existía ya un gitano Heredia, quien deja serias dudas de que este apellido se enmarque en el pueblo gitano a partir de la primera mitad del siglo XIX en Málaga.

Estatua de Agustín Heredia

Estatua de Agustín Heredia

Lo que sí está claro es que aún habiendo existido Juan de Heredia y el apellido se extendiese o no; Don Manuel Agustín Heredia, en la primera mitad del siglo XIX, fue un gran apoyo al pueblo calé malagueño, ya sea por su propio interés para su negocio, el empresario al apadrinar dándoles su propio apellido, ayudó a que estos trabajadores estuviesen asentados y más integrados socialmente en la época de una málaga totalmente clasista, una málaga racista y dividida en clases sociales.

Por esta misma razón, no quieren perder con el paso de los años su apellido Heredia, de lo que fue su apellido gitano-burgués. Pues como afirma la historia, el empresario burgués Don Manuel Agustín Heredia cedió su apellido a todos sus trabajadores que necesitaban papeles.

Personajes populares de nuestras calles

Vamos a hablar de algunos personajes humildes que por sus costumbres y comportamientos se convirtieron en personas populares de las calles de Málaga. Malagueños que por sus vivencias e historias nos hacen conocer de otra forma la málaga en la época desde los cincuenta hasta nuestros años. Conoceremos a través de ellos la variedad de historias distintas que han vivido y viven entre nuestras calles.

Mariquilla La Loca asidua del barrio de la Victoria, íba con un delantal blanco sobre sus ropas oscuras, y portaba siempre un canastillo lleno de piedras. Piedras que arrojaba solo a los niños que la insultaban. Poseía una envidiable puntería, y más de uno resultó escalabrado. Pero hay que resaltar que ninguno de estos niños comentaban a su padres que su agresora del suceso fue Mariquilla, ya que podían ganarse una buena paliza por parte de sus progenitores.

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El Matías

El Matías era un poeta que desde la calle dedicaba poesías a los vecinos de los balcones. En sus discursos callejeros siempre ponía una nota de gracia, y acababa siempre con la coletilla: “Y dice Matías…”, pegando un zapatazo en el suelo. Una de las características que tenía era su forma de pedir: “Araceli, échame un alfiler, pero me lo pinchas en un bollo para que no se pierda”.

Pepe Torres fue el primer guardacoches que aparece en Málaga. Llegó a ser muy querido entre los conductores de los años cincuenta. Se desplazaba en su bicicleta para ir vigilando los coches que le dejaban a su cargo.

Pepe Torres

Pepe Torres

El Titi

El Titi

El Titi, famosisímo marisquero de los años cincuenta de La Campana en calle Granada por preparar gambitas, mejillones, chochas, etc… Marisco, que por supuesto, los malagueños tomaban acompañando los vinitos de la taberna.

Paco Pita fue un conductor de autobuses muy amable y cordial con los niños. Por esta misma razón llegó a ser tan popular. Siempre que veía a los chiquillos cerca accionaba su claxon repetidas veces. Cuando los niños los veía venir, ellos mismo pedían : “Paco… pita… Paco… pita… Paco… pita” y Paco les respondía con su peculiar saludo.

La Tarde era el vendedor del desaparecido diario vespertino. Primero tocaba la trompetilla para llamar la atención de los posibles compradores, y seguidamente comenzaba a decir “La Tarde” “La Tarde” “La Tarde”, incrementando poco a poco su tono de voz hasta terminar gritando.

El Malaguita era vendedor de flores. Vendía rosas, claveles, viloetas… según la temporada. Con su canasta a modo de bandeja, hacía recorrido por distintos bares y pubs. Siempre vestía con pantalón negro, camisa blanca anudada, fajín rojo y sombrero cordobés.

El Malaguita

El Malaguita

Diego “El Bollero” fue el murguista más característico y conocido de la primera mitad del siglo XX. Capuchinero por los cuatro costados; apodado así por su profesión, pues se dedicaba a hacer bollos de aceite en una panadería. Tras la posguerra El Bollero desplegó su ingenio en otro campo, y hacía canciones para bodas, bautizos y celebraciones, ya que el carnaval se prohibió. En el Himno del Carnaval que compusieron Cantares de Hispalis se dedica al popular murguista la siguiente estrofa:

El Bollero

El Bollero

Ya nadie se acuerda de Diego el Bollero

que vendía bollos y era panaero,

y que con su murga la liaba de verdad,

con su duende malagueño y aquel ensueño de carnaval.

http://www.youtube.com/watch?v=ZbOUl45ldSo

El Sargento Villegas ha sido una institución en la Semana Santa. Nació en los años veinte. Como militar estuvo 17 años y como maestro de banda participó hasta en tres ejercitos. Su popularidad llegó con la banda de cornetas y tambores de la Cruz Roja, desfilando practicamente con todas las cofradías malagueñas. Una de sus características que habitualmente hacía en calle Larios, era encender su cigarrillo sin dejar de tocar en ningún momento la caja. Zamarrilla y Prendimiento son ejemplos de su participación en los desfiles procesionales. Tras su fallecimiento en 1995, los familiares cumplieron el deseo de Villegas y entregaron a la Agrupación de Cofradías su famosa caja, la bandolera, dos palillos y tres fotografías.

Sargento Villegas

Sargento Villegas

El Lenguas, llamado así por su vocabulario escaso pero riquísimo en expresiones. Vendía pescado en el mercado de La Merced y cuando terminaba, se bebía todo el vino que podía e insultaba al Caudillo paseando siempre por las calles del centro. Sobre él se han contado muchas leyendas sobre su pasado aristocrático. Fue un personaje querido y cuya manía era imitar a los demás. Se ha visto vestido de penitente en Semana Santa, de flamenco y hasta de torero. Al fallecer su madre, que era quien cuidaba de él, el Lenguas se abandonó. En los años ochenta murió atropellado por un coche que se dió a la fuga. El grupo malagueño Chambao escribió una canción dedicada a este personaje.

http://www.youtube.com/watch?v=cVBOpE3i-ug

El Lenguas

El Lenguas

El Tiriri

El Tiriri

El Tiriri, famosisímo cantaor. Siempre vestía de traje y llevaba el pelo engominado. Normalmente siempre se encontraba en el Café Central. Se forjó en los cuadros flamencos de la Taberna Gitana de Málaga, también trabajó durante muchos años en el ballet de Miguel de los Reyes, pero donde más a gusto se sentía era cantando en fiestas privadas. Posee una especial sensibilidad para las bulerías, los tangos y los fandangos.

El Mocito Feliz, de profesión “chupa-cámara” aunque aparentemente es vendedor de loterías.  Con un gorro de pastorcito,  lleva siempre un periódico sujeto con alfileres llamado “El Colectivo”. Su fama va en aumento debido a que allí donde haya una cámara de televisión, acude. Este personaje es el único humano capaz de cantar 20 canciones en un minuto y pico.

La farola: La Dama de la Luz

El proyecto de construir un faro nació en 1717, cuando se instaló una linterna de madera provisional, no fue hasta 1764 cuando farolase aprobaría la idea de construir la estructura de piedra. Nuestra Farola se encendió por primera vez en 1817, a manos del ingeniero Joaquín María Pery y Guzmán, convirtiéndose en la única luz de la noche para señalar el camino de los barcos. Una torre coronada por un torreón cilíndrico que sostenía una linterna atirantada, daba forma al nuevo faro de la ciudad. Cuando se construyó La Farola, La Malagueta era un barrio de pescadores, solo existían chozas construidas en la arena de la playa, con bastante ajetreo por su cercanía al puerto.

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Barrio de la Malagueta con La Farola de fondo, años cuarenta del siglo XX

En 1858 se puso en funcionamiento una nueva óptica, proyectado por el ingeniero Francisco Milla, de destellos rojos cada 3 minutos y se construyó un edifico en la base destinado a vivienda y almacén. Pero el terremoto de 1898 causó daños en los mecanismos del faro, dejándolo inoperativo. Ya en 1909 se reformaría la base, añadiéndole un piso más a la fachada original y en 1913 reformarían los daños que causó el terremoto para darle de nuevo la utilidad de faro.

Durante la Guerra Civil, el 28 de agosto de 1936 la Farola se apagó por orden de la Comandancia de Marina, todavía bajo las órdenes de la República, pues su silueta servía de referencia a la artillería naval y a la aviación del ejército sublevado. El Comité Central de la Flota Republicana ordenó que se pintara de color tierra, con manchas oscuras y claras para camuflarla. Aun intentando esconderla para que no fuese destruida, sufrió los efectos terribles de la guerra. En 1939, ya reestablecida la paz aparente en España, se reconstruyó y se pintó de blanco.

Barrio de La Malagueta y los Baños de Apolo

Barrio de La Malagueta y los Baños de Apolo

La Farola ha cambiado tanto como su barrio, que por aquella época era un barrio muy humilde de marengos. Pero algo de mágico tenía La Farola y La Malagueta, porque sus habitantes lo teñían todo de poesía. El primer merendero se llamó Merendero El Coral (actual Antonio Martín) y el primer balneario público, Los Baños de Apolo. Algunas de las bodegas de Vino de Málaga se encontraban también por esta zona. Pero con el paso de los años ha hecho que La Malagueta se llenase de edificios altos. Hoy, La Farola ha quedado  eclipsada por numerosas torres que compiten con ella, la primera en superarla en altura fue la chimenea industrial de la “Malaga Electricity Company”.  Y en los años setenta, se construirían los intentos de rascacielos por todo el barrio. La Farola se ha quedado chiquitita al lado de tanto edificio alto, pero aún así sigue siendo La Dama de la Luz de Málaga, la reina de la Malagueta.

La Malagueta, La Farola y el puerto, años sesenta

La Malagueta, La Farola y el puerto, años sesenta

Pero… ¿por qué la conocemos por Farola y no por faro?

La Farola es el único faro femenino de las costas peninsulares (en España existe otra farola, en Tenerife). Los malagueños la llamamos así de forma cariñosa, acostumbrados a apodar todo elemento que aparece en el entorno. El nombrarla con nombre femenino es por la semejanza de la estructura inferior a las faldas de un traje de faralaes. Hay leyendas populares que cuentan que todos los faros están enamorados de ella, La Farola, de la Dama de la Malagueta.

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